lunes, 6 de octubre de 2008

Melody - El baile del gorila

Aaaaaah! Llegó la madrugada del domingo, la noche friki. Hoy alguien me podrá decir que la canción no es de ese estilo, despuqwés de lo que puse la semana pasada pero… no me podréis negar que toda la gente que lo bailaba si hace el friki. Esta chiquilla, se coló de repente en todos los saraos del verano del 2001, y en todas las buenas fiestas de pueblo, bodas, comuniones y bautizos, los discjockey utilizaban esta canción para ver como la gente se descoyuntaba bailando como los monos. Por supuesto yo también fui uno de los osados españolitos que en una boda, con dos chupitos de mas (me coloco con poco) hizo el gorila. Cada día pierdo mas la vergüenza, pero recordándome en medio de la pista de baile, siento un sudor frío y unas ganas de apretar el botón suprimir de la cabeza. Pensándolo, bien es posible que lograse borrar mis recuerdos, pero lo que jamás podría, sería borrar el de resto de familiares y conocidos que me vieron hacerlo. Sin que sirva de amenaza, ni de cambio de cromos, yo también los vi a ellos, por lo que mejor dejarlo todo así, difuminado en alguna pequeña habitación de tú cabeza.

5 comentarios:

leticia dijo...

Si que me hiciste reir y con ganas!!! Me imagino lo que sentís, porque me ha pasado. Algo que parece tan divertido, recordándolo a distancia, hace que nos enrosquemos de la vergüenza.
Pero como decís, en este caso, no fuiste el único, todos estaban en la misma.
Un beso.

Padme dijo...

Ayssss, me matas los lunes con tus frikadas. La historia guay, para verte por un agujerito, vamos. Yo te puedo asegurar que ni bebida bailo esto. ;-)

Por cierto, de las bodas siempre hay un vídeo. ¿No sería mejor que nos hubieras puesto el espectáculo ese tuyo? A mi me hubiera gustado más, fijo.

Besoooosss.

Anónimo dijo...

eso, eso queremos el video colgado en tu pagina.

jordi dijo...

video?

Javier Caballero dijo...

Video... seguro que lo hay, pero yo no lo poseo.
Pero ya que habéis hecho peticiones, hablaré con mis primos a ver si aparezco por ahí y continuáis riendoos conmigo.

No hay nada mejor que reirse de uno mismo, aunque eso no cambie el hecho de que me de verguenza.