domingo, 30 de noviembre de 2008

Ray Charles - Hit the road Jack!

De vez en cuando me gusta escuchar música anterior a mi nacimiento, la hay realmente interesante, éxitos que hemos ido escuchando en alguna ocasión por la radio, o que ha sido aprovechadas para acompañar curiosas bandas sonoras, o spots publicitarios. La de hoy la recuerdo de un anuncio de Anís del mono, uno de eso licores dulzones que nos ha acompañado a casi todos en los muebles bares de nuestros hogares. No se muy bien porqué, pero la historia de esta marca de Anís está unida a un par de leyendas que he leído o alguien me contó y que realmente me parecen curiosas para hacerlas extensivas a los que me leáis. En 1884 una epidemia de Cólera asoló la península ibérica, haciendo estragos en la población, aunque curiosamente Monóvar, una localidad Alicantina, se salvo milagrosamente de aquel desastre. Las autoridades de la época atribuyeron al alto consumo de anís, la poca o nula afectación de la población de aquel pueblo. Sorprendidos por el hecho, los hermanos Bosch vieron un filón en el hecho y comenzaron a fabricar el elixir que salvaba vidas. Sobre el nombre os puedo relatar otras dos historias. La primera sencilla, como la población que se salvó del Cólera era Monóvar, el apócope era mono, de hay anís del mono. La otra versión que me explicaron es que un cliente, agradecido les regaló a los hermanos un mono, y ellos devolviendo el gesto pusieron el nombre del mono al brebaje. Para acabar la historia os contaré que la singular botella con la que se comercializa este licor tiene también su leyenda. Se cuenta que en 1902, Vicente Bosch hizo un viaje a París y quedó enamorado de un frasco de perfume, tan prendado quedó, que solicitó permiso a la patente para distribuir su anís en una botella como aquella, pero a lo grande. En un principio el autor del diseño declinó dicha solicitud, el solo diseñaba botellas para perfumes, pero fue tal la insistencia de Vicente Bosch que al final asegurando, que el anís también desprendía un agradable olor, se llevó el gato al agua. Aquí acaba la historia de la marca del mono, afincada frente al mar, en la localidad barcelonesa de Badalona y que ahora es propiedad de Osborne. Colorín colorado, este cuento se ha acabado.

4 comentarios:

Tilie dijo...

Buen tema, y me encantó la historia del licorcito de anís, que por supuesto yo también probé alguna vez en la casa de mi abuela.

Estuve ausente, pero en el piso de abajo te dejé mi comentario sobre la radio.

jordi dijo...

Curioso lo del anis. El proximo carajillo me lo pedire de anis. Saludos

Padme dijo...

joer, que de informacion sobre el tal anis, no tenía ni idea de que hubiera tantas historias. yo lo recuerdo de casa de mi abuela que los domingos me preparaban una cosa que se llamaba pajarita y que no era ni más ni menos que anís aguado. qué recuerdos...

y lo que no recuerdo yo es la relación entre la música de hoy y el anís, me pillaría un poco chispa. xD

beso.

Javier Caballero dijo...

Padme, es pura casualidad que sepa toda esa historia sobre anís del mono, pero la sabía y no se por donde llegó a mi. La relación de la canción con el post, no es otro mas que creo que fue utilizada para un anuncio de la casa.

Un Besazo.