martes, 14 de julio de 2009

Amistades peligrosas - Nada que peder

Recientemente tuve una conversación, discusión, debate, con una chica que se declaraba "igualista". La verdad es que no se porqué entré a trapo con el eterno dilema de si las mujeres esto y los hombres lo otro, además, jamás convenceré a alguien de mis ideas, si lo debatido es algo que puede verse desde muchos prismas y yo soy un mediocre orador que no sabe razonar cuando se siente presionado. El caso es que estoy hasta los mismisimos de los machistas, de las feminitas y del propio debate en si, mas viejo que la eterna pregunta de ¿Quién fue primero?¿La gallina o el huevo?. De hecho pondré gratuitamente mis pensamientos y que cada uno me juzgue como quiera. Hombre y mujeres somos iguales, esta claro, pero yo no tengo pechos para amamantar niños, ni tampoco los puedo tener, para eso no somos iguales, aunque eso si, los puedo criar con biberones. Una mujer puede ser perfectamente peón albañil, pero la fuerza bruta siempre la encontraremos mas habitualmente en un hombre. Hombres y mujeres deben de tener los mismos derechos y las mismas obligaciones, deben cobrar lo mismo cuando hablamos del mismo puesto de trabajo, las mujeres deben poder optar a los mismos cargos en iguales circustancias, etc. Entonces de que ostras hablamos... Hay gente que le gusta ahondar mucho mas, lo siento si defraudo a mas de uno pero... soy simple, soy sencillo, soy un hombre de cromañón tal y como la "igualista" me definió, un cavernicola que cada día sale a cazar para poder dar de comer a sus crias, mientras su mujer hace lo propio, también cazar porque no hay mas remedio, la cueva no se paga sola. Ya llegará el día, al menos me gusta pensarlo, en el que YO pueda ser amo de casa, este por mis hijos, por mi familia, por sacar mi polvito, por hacer recados y todas esas infinitos trabajos que, en ocasiones no valoramos, pero que no se hacen solos.
Como dice la canción, no hay nada que perder, todo nace y muere, después de tanta lucha al final, todo queda mas o menos igual.

4 comentarios:

Tilie dijo...

Vivo en una sociedad machista por excelencia, y eso me molesta bastante en algunos aspectos, pero no soy feminista. Creo simplemente, que ambos sexos deberían tener más consenso.

Ahh!...Yo entendí todo lo que dijiste. Mejor explicado imposible.

Te dejo besitos.

Padme dijo...

Pues señor Caballero, yo soy de la misma opinión que usted. Y ni soporto a los machistas ni a las feministas. Pero si me apuras hasta te diré que no creo que seamos iguales para nada. Eso si, que tenemos derecho a optar por cualquier trabajo me parece lógico y si una tía es capaz de hacer la pista americana y superar las mismas pruebas físicas que los tíos para acceder a determinados puestos de trabajo, pues ole sus huevos y adelante. En las mismas condiciones y con los mismos sueldos por supuesto para los mismos trabajos. Pero tengo clarito que algunas cosas no las podemos hacer y que a la contra, para otras, vosotros estais peor capacitados. Y eso no significa ser ni mejor ni peor.

Aquí es que pasamos de un extremo al otro. Los términos medios se nos dan bastante mal. Y razonar y asumir las cosas no a todo el mundo le gusta.

Besote.

Javier Caballero dijo...

Gracias Tilie, por entenderme. Supongo que todavía todas las sociedades del mundo siguen siendo de naturaleza machista, pero todo llegará.

Ostras Padme lo has CLAVAO, has dicho justo lo que pensaba, ves, seguramente si hubiese sabido encontrar justamente esas palabras, habría expresado mucho mejor lo que quería decir. Si lo se te llamo.

jordi dijo...

Pues eso, iguales pero diferentes. Aunque eso esi, el polvo de mi casa me lo quito yo ya que no tengo a nadie que lo haga por mi. Al final solo fue el adaptador del portatil, uf menos mal.Saludos.