martes, 2 de diciembre de 2008

Yo en la mili

Hay días en los que me cuesta escribir y otros en los que las ideas brotan por todos sitios. Hoy es uno de los primeros, no tengo un recuerdo claro del que hablar, nada que crea os pueda sorprender, nada nuevo, aunque intentaré ser original. Ahora se me acaba de encender la bombilla en la cabeza, la idea no es original, pero como creo que he hablado poco de ello, hoy volveré al año 88. Yo entonces hacía el servicio militar, y gaste mas de una bromas. A lo mejor pensáis que eso no se hace, pero yo joven y siguiendo una de las tradiciones mas arraigadas en los ejércitos de, supongo todo el mundo, también hice alguna gamberradita. A pesar de pensar que el servicio militar es una perdida de tiempo, yo guardo grandes recuerdos de entonces, entre los que se encuentran la batallita de hoy. La broma consistía en coger a cualquiera de los nuevos reclutas en su primera guardia y preguntarle si le habían suministrado la piedra de afilar machetes (lógicamente, esa piedra no existía) los reclutas todo asustados contestaban que no tenían ni idea de la susodicha piedra y así comenzaban un largo peregrinar por todo el cuartel buscándola. Por supuesto al final volvían todo preocupados sin la dichosa piedra y cansados de ir de cocina a cantina, de cantina a plana mayor, de plana mayor al taller, del taller a la biblioteca, de la biblioteca a… donde los querían enviar. Como veis no éramos crueles, y al final todos tan contentos.

La canción es de la época, entonces me inflé a escuchar al Último de la fila, total, en la mili lo que sobraba era el tiempo y al menos escuchar música distraía.

3 comentarios:

Padme dijo...

yo también me inflé a escuchar al Ultimo de la fila, tanto, que acabó por hartarme y al final ya todo lo que hacían me parecía igual. pero tuvieron una epoca mítica.

lo de la mili, nostamal siempre y cuando sean sin mala intención, que ya sabemos que algunas son demasiado crueles, así que yo casi que ante la duda, no las permitiría por lo que pudiera pasar.

lo que no nos has contado es la bromita que te gastaron a ti, eh pájaro? xDDD

Outsider dijo...

Despues de ver lo que les hacen y se dejan hacer, a los que entran en alguna que otra facultad, las bromas de la mili parecen tonterías.

Yo en la mili entré algo más tarde que tu, pero las bromas de entonces eran parecidas.

Al novato de turno se le mandaba a buscar la máquina de pelar gambas e iba de un lado a otro hasta que otro bromista le daba un saco con cuatro hierros para que se lo llevase a cocina.

A otros se les mandaba buscar la funda de la tanqueta o del palo de la bandera para que no se mojase con la lluvia, la llave del hangar o un cable herziano... chorradas con las que pasar el tiempo.

De todos modos la mili ha cambiado mucho, no sabría decir si para mejor.

Javier Caballero dijo...

Veo que en todos sitios aproximadamente eran las mismas bromas, las mismas tonterias con las que entretenerte.

Yo en la mili jamás vi ninguna cabronada, lo digo así, pues eran bromas blancas, con las que reirse pero sin herir a nadie.

Proximamente os explicaré la broma que me gastaron a mi. Promete.