viernes, 20 de marzo de 2009

Barrabas - On the road again

Debo ser un bicho raro, se que este grupo no será uno de vuestros preferidos, hasta es posible que ni lo hayáis escuchado nunca, pero yo si lo recuerdo de cuando era un niño y pasaba tardes enteras poniendo discos de mi primo Pepe de Jumilla. Mi primo Pepe era entonces un joven universitario que disponía de una habitación enorme en una de esas casas que suelen estar en los cascos antiguos de los viejos pueblos. A mi me parecía aquella habitación un universo entero, repleto de revistas, libros, comics, fotografías y sobre todo música. Era impresionante la cantidad de discos y cassettes que tenía mi primo, que envidia, creo que lo tenía todo, hasta es posible que mi posterior afición por la música, naciera allí, en aquella habitación. Recuerdo que a pesar de que los niños de la calle venían a buscarme para jugar a pelota, yo prefería quedarme en aquel cuarto, soñaba con poder gozar de lo mismo cuando yo creciera y fuera universitario, cosa que no sucedió, imposible comprar tantas cosas, os juro que ahora que lo pienso me sorprende enormemente las montañas y montañas de ejemplares de diferentes revistas y libros apelotonados sin orden sobre una enorme mesa o directamente agolpados en el suelo. También recuerdo a mi tía Aurora, la madre de mi primo entregándome un sequillo (un dulce típico) al mismo tiempo que me decía –Zagalico, ten cuidado no rompas la aguja del tocadiscos- Yo apenas la escuchaba, cogía el dulde y continuaba gozando de la música de mi primo. Ha sido genial tener primos mayores como mi primo Pepe, a pesar de que mantenemos una buena relación, solo nos vemos para bodas, comuniones, bautizos y funerales, es curioso, en aquella época imaginaba que siempre nos mantendríamos mas unidos. El caso es que el post de hoy se lo dedico a él a sabiendas de que tampoco lo leerá, pero eso es lo de menos. Sobre el grupo deciros que eran españoles y que yo pensaba que el vocalista era negro, eso es lo que yo imaginaba, pues en las carátulas de los discos no aparecían fotos de ellos y entonces tampoco existía la Wikipedia.

4 comentarios:

Outsider dijo...

No sabía quienes eran pero guarda ciertas reminiscencias con la música de los coches de choque y la barra ortopédica en la que te sentabas mientra veias dar vueltas al que tenía dinero para pagar la ficha...

Una vez me encontré un duro que seguramente no daba para pagar la atracción así que lo usé en una de esas máquinas de monedas en las que hay una montaña de ellas esperando que la tuya las empuje fuera como premio...

La moneda bajó por la ranura y cayó justo donde yo quería, cuando se movió la base esta empujó varias monedas a la siguiente plataforma en un calculo perfecto y diría que provocó que una marea de monedas cayera a su vez para permitirme subir a los coches... pero no, todas las monedas sirvieron para empujar un poco más al resto que en un alarde de equilibrio... o sujetas por algún tipo de electroimán, evitaron la caida...

Vini, vidi... perdí.

mariajose dijo...

no la habia oido jamás, la verdad es que siempre tenemos un primo , hermano o quien sea que de pequeños nos flipa tanto que nos marca para siempre y nos aporta muy gratos recuerdos.
seria interesante ver ahora la colección de discos de tu primo.

me he reido mucho con los coches de choque, la verdad es que las barras esas no habia por donde cogerlas, terminabas como los monos colgando!

saludetes

Javier Caballero dijo...

Outsider yo también jugué en alguna ocasión a aquellas máquinas, pensaba que debían salir tantas monedas como entraban por lo que esperaba que alguién se dejara una buena pasta, para después intentarlo yo. El final, el conocido, yo también perdí.

Otro día hablaré sobre los autos de choques, tengo buenos recuerdos.

Mariajosé no te puedes llegar a imaginar la colección de mi primo, pues continuo su aficion de almacenarlo todo. Menos mal que no le falta espacio porque sino...

Parece ser que todos tuvimos problemas con las barras paralelas de esas atracciones, por algo será.

Padme dijo...

Joer, yo recuerdo esta canción aunque nunca hubiera podido decir de quien era. Qué buenos.

Yo sobre los coches de choque prefiero no hablar que ya me partí los piños en su momento y con eso es suficiente. :)